sábado, 20 de junio de 2009

Génesis de la cultura moderna

Ustedes seguramente creen que cualquiera, sin una planificación previa, sin un ejercicio consciente, constante y metódico de las aptitudes propias y de las aprehensiones ajenas, puede gozar de estar al pedo y convertir ese status en algo provechoso para sí mismo y para los demás. Permítanme decirles de manera cruda, directa, sin tapujos a maiori ad minus: que las probabilidades de que ello suceda son mínimas, me atrevo a decir nulas.
La cultura helénica, por ejemplo, hizo de la práctica de estar al pedo un arte, una ciencia, mejor dicho, construyó una verdadera estructura mental y espiritual que derivó luego en el Pensamiento de la Cultura Occidental. Y no crean que los griegos diseñaron todo esto en un laboratorio. No, por el contrario, conformaron toda esa corriente filosófica que llega hasta nuestros días y en la que se basa todo el saber y el accionar moderno, sentados al pedo en las plazas de Atenas.
Aristóteles, por nombrar alguno de estos dignos referentes, a quien se le endilga la creación de la lógica formal, la economía, la astronomía, y que fuera precursor de la anatomía, la biología, la zoología y la botánica; inauguró toda esa una nueva visión del mundo rascándose las bolas -permítanme utilizar esta expresión que pinta de cuerpo entero, el estilo de vida de los hombres de la Grecia clásica- en los jardines de las plazas públicas, como hoy lo hacen los jubilados que se sientan a darles de comer a las palomas y los flogers en los shoppings.
El descubrimiento de la penicilina de Alexander Fleming es otro claro ejemplo. En 1928, Alex dejó una placa de un cultivo con la bacteria del estafilococo en la mesa de su laboratorio y se fue durante dos semanas de vacaciones a rascarse las pelotas a la playa. De regreso, comprobó que el cultivo se había contaminado con un hongo que impidió que creciera la bacteria. Había descubierto ¡el antibiótico!, caramba y todo gracias a estar al pedo.
Son innumerables los ejemplos que nos brinda la historia y sería demasiado extenso enumerarlos, sólo hay que tener presente que la mayoría de los artefactos que utilizamos, nuestra forma de pensar y de vivir, las ideologías y todo lo que hace al mundo moderno tiene su génesis en el accionar deliberado, metódico y desprejuiciado de gente que supo andar al pedo.
Atrévete… todos somos capaces de gozar de esa sensación inigualable y con un poco de suerte podremos contribuir en el desarrollo de nuestra modernidad…

Aristóteles rascandose las bolas con un marlo

2 comentarios:

  1. Orgullosamente cumplo con esa premisa desde hace tiempo. Sin gente como nosotros la realidad no sería la misma.
    Por Nada.

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  2. Ah... y bienvenido a la blogósfera.
    Everexx.

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